El Ayuntamiento de Cornellà dispone de un registro censal canino para tener identificados todos los perros de la ciudad, de acuerdo con los artículos 92 y 95 de la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana. Esta identificación tiene que ser tanto por microchip homologado como por patrón de ADN.
El objetivo de esta iniciativa es doble: por un lado, preservar el bienestar del animal, reducir el maltrato y la tasa de abandono y, de otra, contribuir a solucionar problemas de salubridad, limpia urbana y convivencia ciudadana. Y es que, en el caso de los excrementos de perros que se encuentren en la calle, gracias al sistema CAN-*ID se puede identificar con gran precisión el animal a quien pertenecen los excrementos. Una vez identificada la persona propietaria del animal, se la puede sancionar.
Censar los perros es obligatorio y el incumplimiento de esta obligación de identificar con chip y genéticamente el perro puede ser sancionado con multas que oscilan entre los 300 y los 1.500 euros, de acuerdo con la Ordenanza Municipal.
Para registrarlos al censo municipal, hay que hacerlo a través de la Oficina de Atención Ciudadana del Ayuntamiento de Cornellà (en la plaza de la Iglesia, número 1). Después, hay que ir a cualquier de las clínicas veterinarias adscritas para realizar el registro de huella genética, mediante una nueva prueba de saliva indolora y se los librará una chapa identificativa, además de la tarjeta de identificación por ADN. Esta prueba tiene un coste de 40 euros.







